La tercera entrega del juego vuelve atrás en el tiempo, al menos por lo que hemos visto en el juego y nos cuenta la primera aventura de Snake, una aventura que le daría a conocer como el mejor espía solitario y que agrandaría su leyenda.
Vuelve Snake Tras el frustrante final de Metal Gear Solid 2, la tercera entrega del juego se prevé como un receso en la historia o al menos eso indican todos los argumentos del juego, que nos llevan al pasado a los años 60. Claro que conociendo toda la paranoia del anterior juego, puede que nos encontremos con un rebuscado argumento donde Snake está hipnotizado por Raiden y Los Patriots en realidad es un videojuego de Snake.
Dejando aparte bromas sobre la inconcebible paranoia del anterior juego, Metal Gear Solid tendrá un solo protagonista Snake y en este caso va a haber muchas novedades en la mecánica del juego, más que en la argumental, aunque viendo todos los juegos que ha realizado Hideo Kojima, estamos seguros que va a haber más de un giro argumental para dejar sentado al personal. Así son los juegos de Kojima, toda una sorpresa. El argumento principal del juego nos lleva al pasado, cuando se crea el primer Metal Gear. En el veremos una serie de cosas realmente curiosas. Mientras Snake parece que no envejece posteriormente en otros juegos, pues lo veremos igual, nos encontraremos con una serie de personajes tan únicos como extraños y al mismo tiempo comunes a algunos de los juegos de Snake y también volveremos a Ocelot, o el némesis de Snake que nuevamente aparece en este juego aunque mucho más joven y con las habituales manías de su revolver.
Todo ello en un argumento que ya ha sido votado en Estados Unidos como uno de los más originales (el juego ya está a la venta allí) y que todo indica que cuando llegue aquí a España, más o menos a mediados de Marzo, ofrecerá claves nuevas sobre el personaje de Snake, uno de los más enigmáticos de la historia del videojuego. Sin embargo, el argumento, aunque importante, será algo que todos descubriremos con el juego final, no así con las novedades en cuanto a las acciones de espionaje que vamos a poder realizar y que se podría resumir en el concepto “cercanía”
El combate evoluciona En las dos primeras entregas de Metal Gear Solid y en las múltiples existentes en otras plataformas y llamadas de otra forma siempre nos hemos encontrado con algo común: Snake sólo era capaz de combatir efectivamente con armas. Siendo un espía era algo increíble que no fuese capaz de luchar con sus manos o con armas blancas, algo que se va a solucionar en este nuevo juego. Desde luego hay más cambios en la tercera entrega de Metal Gear Solid, no nos engañemos, pero este es uno de los cambios más espectaculares. No sólo porque podemos acabar con los enemigos sin tener que usar una pistola, sino porque además podemos hacer incluso menos ruido que en los anteriores juegos gracias a que tendremos movimientos especiales que harán que el acabar con los enemigos sea de auténticos enemigos silenciosos
Este es el primer paso, sin embargo el combate no sólo evoluciona para nosotros, sino también para los enemigos que tienen ahora una IA mucho más avanzada. Hay que pensar que antes no oían nuestra arma casi nunca, mientras que ahora tendremos que mirar si hay más de un enemigo, incluso detrás de una puerta, puesto que oirán hasta el más pequeño de los ruidos si se encuentran cerca, con lo que en muchas ocasiones el juego no nos dejará más remedio que intentar acabar con los enemigos de la manera más silenciosa posible.
Sin embargo, el combate no es más que un pequeño cambio dentro del universo de Metal Gear Solid. Así, nos encontraremos con dos cambios radicales en la mecánica del juego: las heridas y el entorno. Heridas y entorno Aparte del combate cuerpo a cuerpo hay un nuevo concepto dentro de Metal Gear Solid 3 que podemos denominar de gran importancia. En otros juegos de la serie había una posibilidad de que Snake acabase sangrando y para evitar ir perdiendo vida había que ponerse un simple vendaje, lo que hacía que de vez en cuando tuviésemos emoción. Este sistema era bastante rudimentario y máxime si tenemos en cuenta el que se ha utilizado para esta tercera entrega.
Aquí podremos tener heridas que no nos dejen andar o incluso algunos que nos hagan perder el conocimiento y más adelante morir, todo para ofrecer a los usuarios una forma completamente diferente de entender las heridas. De hecho, cada vez que intentemos curarnos, necesitaremos de una serie de herramientas que harán que el juego se ponga en una fase espacial en donde veremos esas herramientas mientras nos curamos cada una de las heridas del juego.
Por otro lado tenemos el entorno. Hasta ahora en casi todos los juegos de Metal Gear Solid, el entorno eran espacios cerrados, sin embargo en el caso de la tercera entrega nos encontramos en la selva. De esta forma el entorno es completamente diferente y tendremos que ver como nos ocultamos. Así, entra en juego el camuflaje, el cual es otro de los aspectos claves del juego. Pensad que tendremos que camuflarnos en medio de la selva y esto no siempre es sencillo. Aunque, como siempre, Konami ha logrado solucionar muchos de estos problemas, gracias sobre todo a la introducción de algunos cambios drásticos como, por ejemplo la posibilidad de utilizar la piel de los animales que matemos para camuflarnos. Así, es muy posible acabar con un cocodrilo (aunque nada sencillo) y con su piel camuflarnos para llegar a los enemigos completamente en silencio.
Todo esto se realiza gracias a un control que se ha afinado todavía más que el juego original, ofreciendo al usuario una perfecta sintonía que nos permitirá sentir en todo momento las emociones de Snake y también como nuestra adrenalina sube mientras intentamos acabar con los diferentes enemigos del juego.
Gráficos y sonido El motor gráfico empleado para este Metal Gear Solid 3: Snake Eater es prácticamente el mismo que en la segunda parte, aunque evidentemente se ha ajustado perfectamente para ofrecer nuevos efectos visuales y, por supuesto, nuevas opciones en los entornos, ya que estos son mucho más amplios que en el anterior juego. El resultado es simplemente espectacular, hasta el punto de ofrecer a los usuarios un juego de tremenda calidad que además es realista sobre todo en algunos entornos selváticos. Por supuesto, y como hemos venido diciendo a lo largo del artículos, los entornos han sufrido grandes mejoras gráficas, pero no es lo único que ha sufrido enormes mejoras. Las armas son modelos reales de pistolas, fusiles, granadas, etc., que están localizadas en los años 60, con lo que en el caso de este juego, Konami ha hecho una mayor labor de investigación que en juegos anteriores de la saga ya que estaban ambientados siempre en un futuro cercano.
Por otro lado, tanto los modelos gráficos como su animación han sido desarrollados en mayor medida, sobre todo para que el usuario sienta que realmente está en un juego de espías y que no son simples modelos andando por medio de la selva.
Finalmente el sonido vuelve a ser una parte importante del juego, tanto por los efectos como por la música, está última vuelve ser compuesta por el mismo artista de la segunda entrega dando al juego una dimensión cinematográfica. Lamentablemente, por ahora no se sabe si el juego estará doblado al castellano. Conclusiones Si no hay retrasos innecesarios, suponemos que la tercera entrega de Metal Gear Solid llegará aproximadamente para mediados de Marzo, donde podremos disfrutar de una nueva entrega de Snake en un juego que parece que va a ser el último de la saga Solid en PS2.
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