Sin embargo, todo en este mundo evoluciona y los gustos automovilisticos también han evolucionado. Ahora ya no es cuestión de conducir los coches más rápidos, sino también conducirlos con cierto estilo. Bienvenidos a la nueva era de Need for Speed.
La evolución Need for Speed ha sido siempre una serie que nos ha permitido conducir los coches más rápidos y de marcas más famosas en circuitos de gran calidad. La razón de ir avanzando en el juego era conseguir desbloquear el mejor coche, es decir, muy en la línea de juegos como por ejemplo Gotham, de Microsoft.
Sin embargo, también es cierto que en los últimos años se ha presentado un fenómeno social llamado Tunning. Desde luego ha impregnado todo lo relacionado con el automóvil y desde luego esto ha llegado a videojuegos y a cine. Lo segundo con las dos entregas de A todo Gas y lo primero con juegos como Midnight Club 2, un título muy popular y que ha supuesto la evolución final de los juegos de carreras modificables. Así que la serie Need for Speed cambia también totalmente de look y ahora ya nos olvidamos de llevar el último deportivo, para llevar un coche como un Golf, mucho más comercial, pero que podremos modificar a nuestro antojo. De hecho este es uno de los principales objetivos del juego: Llegar a ofrecer a los usuarios un juego de carreras en donde tenemos una jugabildiad prácticamente infinita, sobre todo, debido a que podemos añadir casi cualquier tipo de opción a nuestro coche.
Pero no sólo ha cambiado el “look” general del juego, sino que también ha cambiado la concepción del juego y, en general, toda la jugabilidad de este título ha sido realizada de nuevo para ofrecer, prácticamente, un juego nuevo, más que uno más de la serie.
Jugabilidad diferente El juego comienza ofreciéndonos un coche y una carrera, en donde nos introduce de lleno en el mundo de las carreras nocturnas. Este es el primer cambio del juego. Todas las carreras del juego se realizan de noche, y esto ya es cambiar por completo la jugabilidad. Tras esta carrera introductoria, pasaremos a comprar nuestro coche y a comenzar a modificarlo con opciones como colores, alerones, luces en los bajos, etc. Todo ello para hacer de nuestro coche algo totalmente personalizable. Eso sí, hay dos cosas que hay que tener muy en cuenta. Los coche no son esos deportivos de otras veces, es decir, coches prohibitivos, sino que en esta ocasión nos encontramos con un juego que tiene coches como el citado golf, el Peugeot 206, el Mazda M5, etc..
Tampoco estarán todos los recambios a mano. Se irán desbloqueando mientras avancemos en el juego, pero, aun así, estos puede que no sean lo bastante asequibles como para que los compremos, porque esto hay que tenerlo muy en cuenta: en el nuevo Need for Speed, los accesorios, los coches y, básicamente, todo lo que hay en el juego, lo vamos a tener que comprar y decidir si queremos comprarnos inmediatamente una mejora de motor o esperar a la siguiente, porque nos sale mucho más económico.
De esta forma, la jugabilidad, como hemos dicho es infinita, porque entre las diferentes opciones de personalización y los coches, siempre tendremos a nuestra disposición todo tipo de opciones. Conduciendo Aunque el modo principal de juego es el de Carrera, donde tendremos que hacernos un nombre, bien es cierto que no todas las pruebas son simples carreras de todos contra todos. En una de las primeras versiones que hemos tenido la ocasión de probar, ya hemos tenido la ocasión de ver algunas novedades importantes con respecto a otros juegos. De hecho hemos comprobado como existe un modo en donde tendremos que correr a toda velocidad en linea recta, aunque eso sí con tráfico.
Este modo, que puede parecer tan sencillo, no lo es tanto cuando descubrimos que los programadores se han empeñado en hacernos ver como se emula el ir a 250 km/h, porque veremos como el coche se vuelve cada vez más inmanejable y como cambiar de marcha puede darnos esas décimas para conseguir ganar este curiosa prueba.
Las diferentes pruebas iremos descubriéndolas a medida que avancemos en el modo de carrera, pero lo más interesante es que los creadores del juego no han querido dejar de lado la simulación, ofreciendo un juego simplemente arcade. Se han respetado muchos aspectos para ofrecer en el título una conducción realista, aunque eso sí, sin dejar totalmente de lado el arcade, puesto que sino el juego, muchas veces sería completamente injugable. Por lo que hemos podido probar en el juego, el control con el mando de PS2 es excepcional y en esta primera versión nos encontramos con un juego en el que la precisión y la respuesta son excepcionales a nuestros comandos, con lo que la jugabilidad en la versión final puede ser algo realmente increíble.
Gráficos y sonido Algo parecido parece ocurrir con los gráficos. Se ha mejorado al máximo el motor gráfico que hemos visto en otras ocasiones, pero, al ser un marco completamente diferente a lo habitual, nos encontramos con un juego que parece completamente nuevo. Lo que sí es cierto es que gráficamente, el juego es muy superior a sus predecesores, sobre todo en el uso de reflejos y luces, donde el juego realmente ofrece un aspecto excepcional.
Los modelos de los coches han sido creados con todo lujo de detalles y en la versión final del juego, veremos como se deforman de forma completamente realista para ofrecer a los usuarios un juego de conducción con ese look tan propio de las carreras nocturnas. En cuanto al sonido, de momento no se sabe cuál será la BSO que acompañará al juego, puesto que si bien, en el juego original se puede escuchar hip hop y rap, en la versión europea se está pensando en poner la música techno, habitual de estas latitudes.
Conclusiones Todo parece indicar que la nueva versión del juego de Electronic Arts va a cambiar nuestra concepción sobre la serie, ya que existen muchísimos cambios sobre ella. Veremos si es así en la versión final del mismo, la cual aparecerá a finales del mes que viene.
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