Dead to Rights es uno de esos juegos, aunque en este caso con razón. No sólo por que el juego sea violento, sino también por motivos de lenguaje y de otro tipo de escenas subiditas de tono. Pero dejando aparte el hecho de que sea un juego para adultos, también hemos de decir que nos encontramos con un gran juego y con una gran historia
Y por supuesto, muchos os preguntaréis si es o no un clónico de Max Payne. La realidad es que en cierta manera, desde luego.
La historia El protagonista absoluto de esta historia es Jack Slate, un policía de metodos no muy ortodoxos que siempre va acompañado de su fiel perro Shadow. Nada más comenzar, descubriremos que nuestro padre ha muerto y nos lanzaremos a una investigación que nos llevará a caer en una trampa y descubrir que hemos sido condenados a muerte. Pero evidentemente, el juego no acaba ahí y nosotros tenemos que averiguar quien mató a nuestro padre, quien nos tendió la trampa y, sobre todo, quien está detrás de todo el tinglado que ha llevado casi a morir a nuestro protagonista Esta historia, tan bien hilada por Namco ofrece uno de los juegos de acción más espectaculares desde Max Payne y que ofrece su propia identidad gracias a algunos aspectos sorprendentes y a una realización extraordinaria.
Prepararos para la acción Dead to Rights es ante todo un juego de acción, pero ofrece una serie de aspectos en cuanto a su jugabilidad realmente sorprendentes. De hecho el juego ofrece muchos de los aspectos vistos en Max Payne, aunque con mejoras. De esta forma, tenemos la posibilidad de ralentizar el tiempo, es verdad, pero tenemos un mayor control sobre los blancos y ahora no es necesario apuntar manualmente, puesto que existe un modo automático.
Además, el juego nos ofrece el hecho de que podemos llevar blindaje, lo cual es una considerable ayuda, sobre todo si tenemos en cuenta que la cantidad de enemigos a la que nos tendremos que enfrentar no es precisamente pequeña. Hasta aquí tenemos el punto más parecido con el juego de Take 2 Sin embargo, Namco, en cuestión de jugabilidad, ha llevado mucho más allá el concepto de Dead to Rights. Por ejemplo, en Max Payne sólo podíamos enfrentarnos con armas de todo tipo, pero no podíamos usar nada más. En Dead to rights tenemos combinaciones de ataques de todo tipo y, por supuesto, tenemos a nuestra disposición la posibilidad de atacar tanto con puños como con piernas y además, utilizar combos de todo tipo. De hecho, hay algunas pantallas en las que no llevaremos armas, sino sólo nuestros puños.
Por otro lado, la posibilidad de no llevar armas, también ofrece algunas novedades y movimientos como por ejemplo el tener un solo movimiento para acabar con el enemigo y quitarle el arma, además de acabar con él.
La jugabilidad se completa con los minijuegos, una serie de pruebas pequeñas que se completan con un poco de paciencia y, sobre todo, con mucha habilidad con los mandos, en concreto la desactivación de las bombas Todos estos elementos completan un juego que se define, sobre todo, por una palabra: Violencia
El control y la violencia gratuita Normalmente, no sólemos decir nada de la violencia de un juego, puesto que consideramos que es un divertimento y además, es ADESE quien se encarga de calificar un juego, pero la verdad es que desde juegos como Carmageddon no veíamos un título tan violento Y es que en el caso de Dead to Rights lo que hay es, en muchas ocasiones, violencia gratuita. El hecho de coger a un rehén y luego, en lugar de darle un golpe y dejarlo inconsciente, como por ejemplo en Splinter Cell, le pegamos un tiro. Pura violencia que afortunadamente ha dejado al juego con una calificación de Mayores de 18 años.
Por supuesto esto no influye en que el juego ofrezca un control preciso en todos los aspectos y que, además, aprovecha todas las posibildades del control de PS2, al menos en la primera versión que hemos visto, la cual nos deja claro que el mando de la de Sony tiene infinitas posibilidades, pese a ser un mando con un diseño de hace más de 7 años (Recordemos que proviene del de PS One) Gráficos y sonido Hemos notado, en la primera versión que hemos visto del juego, que el título ofrece bastantes diferencias con respecto a la versión de Xbox, aunque parezca increíble. Lo primero que hemos notado es que los gráficos del juego están mejor acabados y con un mayor realismo, puede que sea la menor definición de la consola, pero el caso es que queda bastante mejor. Además, el sistema de partículas está especialmente bien conseguido y, en general, podemos hablar de un juego de calidad contrastada.
Por otro lado, también hay que decir que el juego ofrece algo importante: corrección en la cámara. Sí en Xbox había momentos en donde la cámara ofrecía verdaderos problemas a los usuarios en PS2, por lo menos en la versión que hemos visto del juego, todo esto desaparece por completo, ofreciendo a los usuarios una visión de la acción clara y definida.
Finalmente, en el sonido, el título sigue sin ser doblado al castellano, aunque sí subtítulado al castellano. Podría haber sido un punto para diferenciarlo del juego original de Xbox Conclusiones Está claro que el juego ofrece a los usuarios una versión casi calcada de Xbox, pero eso sí, con una jugabilidad excepcional, gracias al arreglo de cámara y de algunos puntos del juego. Todo esto sin olvidar que el juego ofrece, también, algunos elementos comunes con Max Payne, teniendo en cuanto que la PS2 se quedo con la peor versión de todas. En septiembre veremos si es atsí
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