Sin embargo, al jugarlo, comprobabas que te encontrabas con un juego completamente diferente y con una calidad fuera de lo común, un título que ofrecía dos jugabilidades y, sobre todo una historia realmente intensa, aunque con un final no demasiado alegre.
Vuelven el dragón y la guerrera Y después de haber librado la tremenda batalla del primer juego y llorar la pérdida del hermano, el descanso no ha llegado todavía, puesto que nuestra protagonista tendrá que ir a una llamada de socorro que sólo nuestro dragón conoce. Es hora de saber quien ha empleado la llamada de los antiguos para reclamarnos.
Al llegar allí conoceremos nuestra nueva misión que no será otra que revivir la antigua orden de caballeros y que es la única que es capaz de salvar al mundo conocido, amenazado por una terrible raza de magos. Para ello tendremos que ponernos en contacto con la Madre Dragón, el lugar en donde están todos los dragones. La aventura ha comenzado Mismo sistema de juego Uno de los aspectos que más nos llamado la atención del juego es la absoluta fidelidad al juego original. De hecho, si recordamos la estructura del primer juego, el primer nivel íbamos al encuentro de Arokh, el dragón y por lo tanto discurría como un Tomb Raider, con la salvedad que aquí nos enseñaban cual era nuestro cometido y como se controlaba a Rynn, la protagonista de Drakan.
En esta segunda entrega, los primeros niveles servirán para acostumbrarnos al control del juego, al hecho de que se hayan introducido toques de rol que, básicamente, afectan al hecho de poder controlar unas armas u otras, y al hecho de que ahora las armas se compran.
Al igual que en el juego original el primer nivel nos servirá para la toma de contacto con Rynn y sus controles. Básicamente es idéntico a la primera parte, pero también se han mejorado algunos aspectos y se han implementado nuevas características. El juego, por ejemplo, ahora pone un sistema de blanco muy parecido a lo visto en Dark Cloud o en el mítico Zelda de Nintendo. Sin duda, esto enriquece el juego y también facilita un poco las cosas, algo que es necesario. En cuanto pasemos los dos primeros niveles del juego (aunque el primero parezca más un tutorial) tomaremos ya el control de Arokh, el dragón. Es aquí donde Drakan vuelve a sacar toda su magia para ofrecer al usuario un juego de una calidad indudable. El título realmente tiene magia en el momento en el que el equipo se junta. Poder volar y acabar con los enemigos o, si queremos, bajar de nuestro dragón y luchar mano a mano con Arokh es algo que realmente nos encanta en este título.
Sin embargo en este sistema de juego influyen dos factores que atenúan e incrementan la dificultad, respectivamente. En cuanto a lo primero hemos de hablar del sistema de guardar. Aunque el juego ocupa una gran cantidad de datos en nuestra Memory Card (una cuarta parte) la verdad es que podremos salvar en cualquier parte, algo que es de agradecer, sobre todo en determinados momentos de extremada dificultad, donde tendremos que hacer verdaderas maniobras para conseguir acabar con vida. Si tuviésemos el habitual sistema de fases, os aseguro que el juego sería simplemente exasperante. A esto hay que añadir que cada nivel es realmente extenso. Esta segunda entrega de Drakan, os aseguro que no es precisamente corta.
Pero aunque este sistema de salvas consigue atenuar la dificultad del juego, no deja de sorprender la enorme dificultad del mismo. Es realmente increíble en todos los sentidos. Os aseguro que, incluso en los primeros niveles, hemos tenido que hacer todo tipo de maniobras y utilizar nuestras mejores artes para acabar con los últimos enemigos e incluso, en determinados momentos, hemos tenido que huir, como en la cueva de las arañas. El control Por lo que habéis leído hasta ahora, habréis podido adivinar que el juego tiene dos tipos de control diferente. Por un lado tenemos el de Rynn, la guerrera protagonista del juego y, por el otro, el de Arokh, el dragón del juego. La primera se controla, básicamente como Lara Croft en Tomb Raider, aunque sus saltos no son tan espectaculares como los de la arqueóloga. Evidentemente la lucha tampoco es igual, porque utiliza armas más primitivas, pero básicamente es el mismo tipo de control.
En cuanto a Arokh, el dragón, el control es un poco más complejo, puesto que estamos en el aire y tiene varios disparos diferentes, pero básicamente se controla de forma excepcional. Lo único que tendremos que acostumbrarnos a controlar un enorme animal de una altura excepcional y que es capaz de volar a gran velocidad y de atacar diferentes elementos sin apenas sufrir daños.
En cualquier caso, en el juego nos encontraremos con niveles en los que sólo controlaremos a Rynn, otros en los que iremos todo el rato montados sobre el dragón y, finalmente otros en los que tendremos que combinar perfectamente el uso del dragón con el de Rynn, ya sea a lomos o mientras luchamos en tierra y Arokh nos ayuda a combatir a los que se acerquen a nosotros, de una forma completamente automática. Decorados Uno de los aspectos que más nos sorprendió en la primera entrega fue el de los decorados. En esta segunda entrega, los desarrolladores del juego, Surreal Software, han conseguido crear un mundo aún más detallado y con unos escenarios todavía más gigantescos, logrando de esa forma que el título tenga una calidad fuera de lo común en todos los sentidos.
Todo un hito que, sin ninguna duda ofrece a los usuarios un mundo detalladísimo, pero también, un poco forzado ¿Por qué lo de forzado? Porque en algunos momentos muy concretos podremos ver el habitual popping, sobre todo, en los espacios más abiertos. Podremos comprobar como en algunos momentos, aparecen de la nada montañas, castillos, etc.
Por lo demás, hemos de decir, que la cantidad de polígonos empleados en algunos momentos es, realmente, algo impresionante. Degradados, castillos de gran calidad, y todo tipo de aspectos, ofrecen a los usuarios una calidad fuera de lo común en todo momento. Gráficos y sonido Gráficamente el juego ofrece unos decorados excelentes, como hemos podido comprobar, unos modelos gráficos aún mejores y unos efectos visuales que han perdido algo de encanto, en algunos aspectos. Si miramos los modelos gráficos, comprobaremos que nos encontramos con enemigos y protagonistas de gran detalle gráfico. Comparados con los que vimos en el primer juego, el título ofrece una calidad realmente impresionante con caras de un tremendo detalle gráfico y con otros aspectos realmente increíbles.
Lo único que nos ha decepcionado un poco es el apartado de efectos. No es que tenga pocos, porque el juego ofrece efectos de partículas, iluminación dinámica y también algunos de efectos de superficies transformables, pero esperábamos encontrar que cuando Arokh vuela sobre el agua deje una estela o que si agitamos nuestras alas, al despegar, se levante una nube de polvo o de hojas, dependiendo de la superficie de la que nos levantemos. Una pena, en este sentido.
En cuanto al sonido, el juego ofrece un magnífico doblaje por parte de Sony y además, el apartado de los efectos de sonido también es bueno, pero la música, por el contrario, es bastante inferior a la de la primera entrega. Nuestra opinión Drakan: The Ancient Gates es una buena segunda parte, pero no es de esos juegos que puedas decir excepcional. El título es muy largo y si disfrutaste con la primera entrega en PC, el juego te sorprenderá. Un título que se queda en el notable por algunos fallos y, curiosamente, por muchos aspectos técnicos.
Lo mejor Vuelve el dragón y la guerrera
Lo peor Se tendría que haber mejorado mucho.
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