Un título que cuenta con abundantes modos de juego, coches y sobre todo una gran calidad en jugabilidad, gracias a lo simple que puede llegar a ser un arcade de este estilo.
Preparados para sentir la sensación de velocidad, para ser perseguidos por exceso de velocidad y para, como no, saltaros todos los límites existentes mientras os dedicáis a conducir los coches más veloces del planeta.
Opciones, opciones y más opciones Normalmente soy contrario a poner las opciones de un juego, porque, simplemente, están en el manual del juego, sin embargo quiero hacer una excepción con este Need for Speed, porque simplemente, me parecen muy interesantes. Tenemos, evidentemente, las acciones habituales, como por ejemplo la de carrera rápida o multijugador que, como siempre en las consolas, se caracteriza por la pantalla partida. Evidentemente, los coches en carrera rápida dependen directamente del modo campeonato y este ofrece algunos cambios importantes, no sólo con respecto a juegos anteriores de otras plataformas, sino también en lo que es el género de los juegos de conducción.
De esta forma, por un lado tenemos el modo Hot Pursuit y por el otro el Campeonato normal. Básicamente ambos se estructuran en un triangulo de unas 30 pruebas de diferente tipo. La diferencia entre ambas es el tráfico y la policía. Mientras en el modo campeonato nos dedicaremos simplemente a intentar superar a nuestros contrarios a toda velocidad, en el modo Hot Pursuit tendremos que hacerlo perseguidos por la policía y esquivando todo tráfico que venga, lo cual implica tener unos reflejos increíbles, cada vez que intentemos adelantar a los diferentes vehículos del juego
De es forma, la conducción se vuelve alocada y corremos a toda velocidad lo cual da como lugar uno de los mejores arcades de conducción de los que hemos visto en mucho tiempo. Además, la cantidad de pruebas a ver en el juego es sorprendente. Desde carreras normales, hasta eliminatorias, pasando por otras en las que tendremos que entregar un coche en un tiempo límite y, por supuesto, con toda la policía detrás. Y si esto no os parece suficiente desafío, poneros detrás de un coche de policía e intentad capturar a todos los malhechores que encontraréis en el juego. Curiosamente, la versión de PS2 es, para nosotros, la más espectacular en cuanto a opciones, porque estgán diseñadas de otra forma. Si bien son en triángulo, como en el resto de versiones del juego, aquí ofrecen un aspecto en mapa de carretera que le da un toque mucho más personal al juego de Ea Games
Conducir a gran velocidad De cualquier forma, una vez que escojamos nuestra opción y nuestra prueba, pasaremos a lo que es la conducción. Existen varias vistas, pero para nosotros la más espectacular es, sin ninguna duda, la de tercera persona, desde donde podremos conducir perfectamente el coche. El juego destaca por varias razones en cuanto a jugabilidad. La primera en la sensación de velocidad que nos da. Recuerdo que en Porsche 2000 estaba muy conseguido, pero se queda en nada en comparación con esta entrega en donde si controlamos uno de los coches, veremos como todo pasa a gran velocidad, logrando un juego de estos que pocas veces se pueden ver.
La segunda razón es el desarrollo de los circuitos. Todos ellos con rutas alternativas, saltos de todo tipo y, en general, una gran calidad que pocas veces se ha podido ver en un título de estas características. Y como siempre, habrá algunos que nos ayuden a llegar más rápido a la meta y otras veces nos retrasen La tercera razón es la IA del tráfico y de los policías. En esta entrega el tráfico no se mantiene simplemente en nuestro carril, sino que también se aparte si vamos por el carril contrario o incluso hace maniobras para apartarse y esto puede ser peligroso para aquellos que nos persiguen o que van por detrás de nosotros.
Lo mismo ocurre con la policía, que tiene una IA sorprendente en todos los sentidos, puesto que te persiguen, te empujan, llaman refuerzos, ponen bloqueos y pinchos en la carretera e incluso llaman a un helicóptero que te harán la vida imposible en el juego. Todo un lujo que pocas veces hemos podido ver hasta ahora.
Por último, nos encontramos con algo realmente increíble. Dos botones son los que más nos han llamado la atención de este juego. El primero de ellos es, sin ninguna duda uno que nos marca, mediante un paro de cámara, el cámino más rápido para llegar a nuestro destino. Un botón útil, sobre todo cuando nos enfrentamos a algunas misiones de llevar un coche y al mismo tiempo nos persigue toda la policía. El segundo botón es, sin ninguna duda el más espectacular, aunque realmente no sirve para mucho. Mediante el podremos parar la acción en cualquier momento y hacer un giiro “Matrix” ofreciendo a los usuarios un espectáculo único en nuestras pantallas de consola. Eso sí, la verdad es que aparte de ese momento, esta característica no sirve para nada más, es decir, es meramente estética.
Un control sencillo El juego ofrece uno de los controles más simples que hemos tenido la ocasión de ver. Se controla con los dos sticks o con los gatillos, ofreciendo al usuario un aprendizaje tan rápido que nada más comenzar ya sabremos todo lo necesario para conducir a más de 200 km/h
El efecto de vibración está bastante conseguido y, en general, lograremos que el título nos mantenga completamente en tensión, gracias, en gran medida a que no hay un excesivo tiempo de carga, algo que parece increíble, teniendo en cuenta que nos encontramos ante la máquina más lenta de todas. Sin embargo, la Ps2 cumple perfectamente con su cometido y ofrece a los usuarios un tiempo de carga bastante aceptable. Finalmente, decir que la sensibilidad a nuestras órdenes en la conducción es simplemente perfecta y en todo momento el control del coche será excepcional.
Gráficos El juego en el apartado gráfico es poco menos que sorprendente. Primero por los decorados, realizados por entero en forma poligonal, ofreciendo a los usuarios unos gráficos fuera de lo común y una calidad que pocas veces hemos visto en un juego de estas características. Además, la variedad de circuitos es abundante y podremos disfrutar de un juego de enorme calidad con escenarios en montañas, en bosques e incluso en playas, todos ellos con gran cantidad objetos en pantalla y con algunos dinámicos (sin contar tráfico o policía)
Por otro lado están los modelos de los coches. Perfectas réplicas de los coches reales de marcas como Porsche, Ferrari o Lamborghini. Ofrecen un realismo sin precedentes, pero, además ofrecen también daños que, si bien, han suavizado los chicos de EA para dar un carácter arcade al juego. Si chocamos frontalmente contra otro vehículo, nuestro coche no sufrirá excesivos daños hasta el tercer o cuarto encontronazo. También depende esto, de la dificultad y de lo avanzado que estemos en el juego. Por último, todo el juego está repleto de efectos visuales, lo cual ofrece a los usuarios una calidad fuera de lo común en muchos aspectos. Por ejemplo, si pinchamos las ruedas con los pinchos, veremos como avanzamos con chispas mientras se destrozan nuestras llantas hasta que no se pueda hacer más.
Sonido La música y los efectos son buenos, muy buenos, pero… pero le falta el sonido envolvente. ¿Por qué EA no ha puesto DTS, como a FIFA? No lo sabemos, pero sí es cierto que lo echamos de menos en gran medida y que podríamos habernos encontrado con algo mucho más espectacular en este sentido.
Nuestra opinión La versión de Gamecube de Need for Speed es realmente un gran arcade de coches. Un juego que, sin ninguna duda, hará las delicias de todos los usuarios de un compatible. Gráficos, sencillez de control, dos campeonatos más de cuarenta coches hacen de este título algo imprescindible para el amante de la velocidad y para el amante de la serie NFS Lo mejor Sencillo de control, manejo impecable, etc.
Lo peor Probablemente que es demasiado arcade en ocasiones
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