Porque Okami ofrece una historia que no podemos denominar como curiosa, ya que se basa en la tradición japonesa. Una historia de dioses, tradiciones, samuráis y, finalmente, pintura. Sobre todo, esto último.
La historia Hace 100 años un dios llamado Amaterasu venció a un demonio con la ayuda de un humano. Su lucha y su poder sobre los pinceles divinos consiguieron vencerlo y encerrarlo para lo que parecía una eternidad. Pero el mal nunca descansa totalmente y un accidente logra liberarlo de nuevo y parece que el mundo está indefenso ante la que se avecina.
Pero Amaterasu vuelve a la vida milagrosamente en forma del lobo blanco Y preparado para acabar con el mal con la ayuda de un héroe que, en este caso serás tú.
Con este curioso argumento comienza una aventura que, cuando menos, tiene una impresionante calidad en los gráficos y, además, en la jugabilidad. Eso sí, Okami es un juego extraño que, debido a su argumento puede tirar atrás. Es, simplemente, una cuestión de mantener la mente abierta.
Una jugabilidad extraordinaria Okami destaca sobre todo por su impresionante jugabilidad. Una jugabilidad que te ofrece un extenso tutorial. Como hemos dicho, tenemos que tener la mente bien abierta y, sobre todo, escuchar atentamente, porque el concepto de Okami es tan curioso como jugable y, lo más importante, es impresionante jugarlo.
El control de nuestro lobo no dista mucho de cualquier título de Capcom, como por ejemplo Devil May Cry en el que el entorno (del que hablaremos más tarde) es todos los escenarios que visitaremos. Atacaremos, morderemos y solucionaremos toda clase de enigmas con nuestro lobo.
Hasta aquí, el juego no tiene mayor secreto para los usuarios, sin embargo, realmente, el título va mucho más allá y lo hace con los pinceles de nuestro dios. Básicamente, a lo largo del juego, tendremos oportunidades de usarlo muy a menudo y para usar los diferentes poderes que nos otorgan los pinceles.
¿Para qué sirven estos poderes? Simplemente, para conseguir solucionar problemas o incluso para acabar con obstáculo. Apretando uno de los L pasaremos al modo lienzo, y con este modo podremos rellenar lugares para pasar obstáculos, terminar constelaciones que nos permitirán activar poderes o incluso atacar a enemigos o cortar auténticas rocas. El resultado es absolutamente increíble, porque, además, el juego lo hace todo de una forma rápida y sencilla.
Conforme vayamos avanzando en el juego iremos descubriendo nuevos poderes, nuevos lienzos y nuevos enemigos. El resultado es un título muy completo en el que jugaremos sin parar y, aunque inicialmente parezca que nos vamos a aburrir, pronto descubriremos que la forma de meternos en el juego será realmente intensa.
Para conseguirlo, Capcom ha creado un sistema de control tan sencillo como intuitivo y así lograr que disfrutemos de un juego realmente extraordinario.
Gráficos y sonido Gráficamente hablando, Okami es una auténtica obra de arte, o mejor dicho, un dibujo. No en vano los desarrolladores del juego son los mismos que los de Viewtiful Joe, pero en el caso de este juego, la calida visual llega a momentos realmente increíbles y tienen como resultado una belleza inusual.
Especialmente, hay que fijarse en el modo lienzo, en el que veremos todo como en las pinturas medievales japonesas, dando lugar a una belleza absolutamente inusual.
Además, la animación del juego es absolutamente espectacular en todos los sentidos. Nuestro lobo se mueve con una gracilidad que en pocos juegos hemos visto, dando como resultado un título de una calidad fuera de lo común.
Y llegamos al sonido, probablemente el punto más débil del juego y con culpa tanto para Capcom como para su distribuidora española, Electronic Arts. Esta segunda porque, simplemente, el juego no está localizado a nuestro idioma (traducido), y la primera porque no hay voces, sino murmullos.
Esto no sería malo si no fuera por la cantidad de texto existente, lo que da lugar que casi parezca estemos escuchemos interferencias. Eso sí, la BSO de Okami es absolutamente increíble.
Nuestra opinión Okami es uno de esos juegos raros, pero al mismo tiempo de una calidad increíble que no podemos dejar de lado por que se aproxima al concepto de obra de arte. Realmente un juego que no puede pasar desapercibido, aunque no este en castellano. Un título que nuevamente nos lleva a pensar hasta donde es capaz de llegar la imaginación de los desarrolladores.
Lo mejor Jugabilidad, gráficos, control, banda sonora
Lo peor No esta en español. Las conversaciones son pesadas y eternas.
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