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Porque el juego de Konami no trata de grandes licencias, grandes estadios o grandes jugadores, trata de lo más esencial de un simulador de fútbol, que no es otra cosa que el mismo fútbol.
Opciones y licencias Tal vez, el único punto negativo que podemos sacar a este Pro Evolution Soccer 6 es que tiene, básicamente, menos opciones que el año pasado. Hay cosas que se echan de falta, sobre todo para los jugadores más acérrimos de la saga como la edición de ciertos aspectos de los jugadores, etc.
Esto que tiene su punto negativo, tiene por otro lado una vertiente positiva y es que algunos aspectos de estrategia son más intuitivos, lo que consigue que muchos jugadores noveles en Pro Evolution entren con una mayor velocidad al juego y, sobre todo entiendan mejor alguno de los conceptos más complejos del juego.
Por lo demás, ahora encontramos nuevas copas, casi todas relacionadas con los diferentes patrocinadores del juego y que hacen que los balones sean diferentes y que podamos escoger entre ellos. Por supuesto, sigue estando la Liga Master, uno de los modos de juegos más complejos y, sobre todo, más largos.
En cuanto al número de jugadores, este se sigue incrementando en licencias oficiales, aunque es en este sentido donde, por el momento, la partida la tiene totalmente ganada Electronic Arts.
Sin embargo, un juego de fútbol no se mide precisamente por sus licencias o por sus modos de juego, sino más bien por lo que puedes hacer sobre el campo y es aquí donde Pro Evolution Soccer sigue siendo el rey.
Sobre el terreno de fútbol Ya sobre el terreno de juego, Pro Evolution Soccer no hace grandes mejoras aparentemente y digo aparentemente porque lo que consigue es hacer sencillo un videojuego de fútbol y, sobre todo, que las cosas te salgan de forma realista.
Porque en Pro Evolution Soccer 6 tienes fútbol de verdad. Ayudas en defensa, centrales en su sitio, delanteros que regatean por velocidad y no con jugadas imposibles. Eso es el fútbol, el resto, filigrana innecesaria.
De esta forma veremos como la estrategia es fundamental, porque el contrario que en otros juegos los contrarios explotan las debilidades de tu sistema y, a lo largo del partido, cambian su estrategia dependiendo por donde atacas. Si, por ejemplo, haces dos ataques por el centro, automáticamente los defensas contrarios se agrupan para no dejarte pasar y se ayudan con el pivote defensivo para quitarte el balón, algo realmente increíble, pero a lo que ya estamos acostumbrados en la serie Pro Evolution Soccer.
Uno de los aspectos que más nos han sorprendido sobre el terreno de fútbol es el hecho de que nos podamos ir por velocidad. Es verdad que lo hemos visto en otras entregas de la serie, pero sigue pareciéndome de un realismo increíble y los controles son realmente sencillos. No se complica en exceso la vida para realizar los cambios de jugada y esto hace que los partidos sean extremadamente fluidos y, sobre todo, divertidos. La diversión es algo que sigue siendo terreno del multijugador. No hay nada como echar una partida con los amigos a Pro Evolution Soccer y en el caso de la sexta entrega no es menos. Es una pena que el sistema online de PS2 nos ponga tantas trabas para hacerlo porque cuando conectamos de forma online, la diversión está más que asegurada.
Gráficos y sonido De momento, lo que nos parece es que Pro Evolution no avanza excesivamente en labores gráficas. Es el único problema que vemos de este juego que a nivel gráfico no avanza. Eso no significa que Pro Evolution Soccer sea un título que peca de ser “malo” gráficamente, porque todos los jugadores son perfectamente reconocibles, aunque son muy mejorables.
Los campos por otro lado, siguen teniendo esa perfecta proporción que tanto hemos visto en Pro Evolution Soccer y que hacen de este juego la perfecta simulación que es.
¿Y el sonido? Pues los cánticos, los toques de balón y otros aspectos del juego están logrados (aunque este año gana la batalla FIFA también en el sonido ambiental) mientras que los comentarios siguen mejorando, pero están lejos del nivel de FIFA (los de World Tour Soccer son directamente patéticos). Aún así, parece que este año los dos comentaristas han ganado en fluidez.
Nuestra opinión Un año más, y ya van unos cuantos, no podemos negar que Pro Evolution Soccer es el mejor juego de fútbol del momento pero también que se está quedando algo estancado. Las mejoras de este año son buenas, pero ya no son tan excepcionales como otros años y el problema es que FIFA comienza a pisar fuerte en el terreno de la simulación. Sin duda, Pro Evolution Soccer sigue siendo el rey del fútbol pero viendo como va FIFA la pregunta es: ¿hasta cuándo? Suponemos que Konami se pondrá más las pilas en próximos años.
Lo mejor Jugabilidad pura, gráficos, control, multijugador
Lo peor Los comentarios siguen estando lejos del resto del nivel del juego. No hay demasiados cambios con respecto a PES 5
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