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La última locura que llega desde Japón es la segunda parte de un juego Katamari Damacy, título que no llegó aquí, y que ofrece a los usuarios un concepto de juego único y, sobre todo, adictivo.
El emperador del universo y los Katamaris
Todo comienza cuando el Rey del Cosmos tiene un mal día y elimina, sin querer, todas las estrellas del universo. Ante tal accidente decide sustituirlos con Katamaris, una bola que atrae todo lo que tiene a su alrededor y que crece sin cesar.
En la primera entrega se conseguía rellenar el firmamento más cercano pero ahora hay que hacer esto mismo con el resto del universo, con lo que el protagonista del juego: el príncipe tiene abundante trabajo.
Además, desde que el Rey del Cosmos decidió reemplazar las estrellas por los Katamaris del príncipe, se ha convertido en el ídolo del pueblo. Todos los días le llegan fans con nuevas deseos y peticiones. Para complacerlos ha reclutado al príncipe y a sus primos con una única misión, rodar los Katamaris para adherir nuevos objetos y crear mayores y mejores katamaris.
En este juego, tendrás el papel del príncipe o de uno de sus primos para completar las tareas asignadas por los fans del Rey del Cosmos. Nuevos escenarios, nuevos objetos y, en general, más objetos para la jugabilidad del título
Crea el Katamari más grande con un original control
El objetivo de We Love Katamari es, evidentemente, conseguir el Katamari más gigantesco y para ello usaremos al príncipe que con el inicio del Katamari comenzará atrayendo cosas hasta llegar al tamaño necesario para pasar de nivel.
Esto puede parecer sencillo, pero nivel a nivel descubriremos que el juego nos pone más obstáculos y que conseguir el diámetro en el tiempo disponible puede ser complicado.
Además, en We Love Katamari nos vamos a encontrar con obstáculos de todo tipo, que deberemos superar con nuestro Katamari. Aunque para superar determinados obstáculos, necesitaremos que tenga un tamaño determinado. Poco a poco iremos descubriendo como el juego se va complicando hasta límites insospechados y como, poco a poco, el juego nos engancha durante horas.
Una de los mayores aciertos que hemos encontrado en We Love Katamari es, precisamente, su control. Hacía tiempo que no teníamos la oportunidad de poder jugar con un título que utilice perfectamente los dos sticks de la PS2. Este no sólo lo hace perfectamente, sino que descubre algunos métodos muy interesantes de control de un personaje que ya podrían copiar otros juegos.
Además, los primeros niveles nos muestran todo tipo de movimientos especiales, los cuales son, cuando menos originales y nos servirán en determinados momentos de la aventura.
Gráficos y sonido
Gráficamente, Katamari es un juego bastante sencillo. No ofrece a los jugadores impresionantes efectos visuales, pero las habitaciones están bien detalladas y los movimientos son muy fluidos. Katamari es un juego que se centra sobre todo en la jugabilidad.
Otra cosa muy diferente es hablar del diseño general del juego. Con una estética muy singular, sin duda, Katamari ofrece a los jugadores algo completamente diferente a los jugadores habituales y nos presenta una estética que llama la atención, pero que funciona muy bien.
El sonido se compone, sobre todo, de melodías muy agradables mientras estamos jugando y, por lo tanto, nos concentraremos en solucionar los diferentes puzzles del juego.
Nuestra opinión
No vamos a negar que Katamari sea un juego extraño, con elementos muy singulares, pero también un juego que, sin duda, engancha durante horas con impresionantes niveles que nos permitirán estar durante horas entretenidos.
Lo mejor
Lo original del título, el control, lo mucho que entretiene.
Lo peor
Llegar a lograr algunos de los Katamaris puede ser complicado.
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