Sacado poco antes que Final Fantasy X, este juego ha llegado a sorprendernos totalmente por su enorme calidad y por su cuidada ambientación
Y es que pese a ser un juego que sale a la sombra de uno de los denominados “grandes” de PS2 ha logrado engancharnos sobremanera y hacernos ver que no siempre un juego que sale a la sombra de otro tiene que ser un simple clónico.
Lo primero: la historia Lo primero que sorprende del juego es la historia del mismo. El título ofrece una de las historias más complejas que hemos podido ver y una de las más elaboradas. El título nos sitúa a principios del siglo XX, pero con una historia alternativa, en donde la magia y la técnica conviven en armonía. Precisamente esa convivencia hace que algunos quieran obtener el poder masivo para dominar el mundo. Así que al principio del juego veremos como una escolta lleva a una misteriosa chica que parece tener gran importancia. Esta chica, llamada Alice e hija de un poderoso sacerdoto, tiene poderes que ni siquiera ella conoce y que son ansiados por un hombre, un ser malvado gran conocedor de la magia y que conoce que el poder de la chica le otorgaría el poder definitivo. Su nombre es Roger Bacon y su ansia de poder no tiene límite. Por otro lado está nuestro protagonista, un joven capaz de fusionarse con diferentes criaturas que luego emplea durante el combate.
Probablemente uno de los aspectos que más destaquen del juego es la relación y la química de los dos personajes principales, Alice y Urm Hyuga, dos personajes que tienen que convivir con sus propios miedos y sus propios fantasmas para conseguir llegar al final de la aventura. Ambos aprenderán que, ante todo, no están solos y que en esa soledad les espera Bacon, cuya máxima ansiedad es destruir el planeta.
Esta relación en conjunción con el enorme trasiego del juego que nos hará viajar por toda Europa y China nos dará una idea de la embergadura del título que ha realizado Midway. El desarrollo del título No nos engañemos, Shadow Hearts es un juego de rol japonés bastante clásico, pero no totalmente clásico. De hecho si ahora mismo Final Fantasy X hubiera sido como su predecesor, con gráficos estáticos y con miles de combates aleatorios, seguramente ni lo dudaríamos, nos quedaríamos con Shadow Hearts, porque realmente es una delicia de juego. Lo primero que llama la atención es, como hemos dicho, lo trabajado de los personajes. Midway consigue que nos sintamos atraidos por los problemas de dos protagonistas que han sido sembrados por el destino y que, en este caso, no pueden hacer nada contra él, al menos en un principio.
Esa relación es la que hace que avance el desarrollo del título y la que hace que nos encontremos ante uno de los productos más maduros del mercado. Y desde que el juego nos deja participar al 100%, ya que el inicio es simplemente seguir una serie de secuencias cinemáticas, podemos decir que vamos a estar viendo continuamente la evolución de ambos personajes.
Eso sí, este desarrollo es muy clásico con nuestros personajes corriendo por escenarios y enfrentándose a cualquier enemigos. Así podremos ver decorados 2D con personajes 3D y batallas, de las que hablaremos ahora, totalmente en 3D. La evolución es prácticamente autómatica y a excepción de la fusión con los diferentes animales del juego, este título no ofrece las mismas posibilidades que Final Fantasy X. Lo que sí es cierto es que los combates aleatorios no son abundantes, sino que muy al contrario son los justos. De vez en cuando nos aparece alguna, lo justo para aumentar nuestra experiencia, pero en ningún momento llegan a agobiar como en otros juegos.
Las batallas Uno de los aspectos más originales del juego es el sistema de combate. Al contrario que en la serie Final Fantasy, aquí tomaremos papel activo sobre los golpes gracias al denominado anillo del juicio. ¿En qué consiste este anillo? Sencillo, básicamente tenemos una serie de zonas “calientes” En esas zonas tendremos que pulsar el botón mientras batallamos. Cuanto más nos acerquemos a la denominada zona más potencia tendrán nuestros golpes.
Es decir, aquí no se decidirá el daño al enemigo de una forma aleatoria sino que muy al contrario nosotros tomaremos parte directa en esa decisión, con lo cual en todo momento tendremos el control sobre cada combate y después de unos cuantos combates tendremos la suficiente experiencia para aplicar el máximo daño a los enemigos. Por otro lado no todos los ataques tienen la misma frecuencia y facilidad, sobre todo los más poderosos, para los cuales necesitaremos tener perfeccionadas nuestras habilidades. Aparte del anillo del juicio, las batallas siguen un esquema parecido a todos los juegos de rol japoneses, es decir, lo haremos por turnos y en orden de personajes, con lo que en este sentido el juego no tiene nada que envidiar a otros más famosos.
Los gráficos Desde el principio del juego, el título impresiona con sus cuidados gráficos. No del todo por lo cuidado de los modelos como de lo impresionante de los diseños. Tétricos y muy oscuros, estos diseños hacen que en más de un momento temblemos viendo algunas de las escenas con los demonios o con los cementerios. Estos diseños tétricos se suceden durante todo el juego y en conjunción con la especial temática del juego, nos encontramos con uno de esos títulos que sin duda hace historia
A esto hay que añadir los gráficos que podremos ver en las batallas, donde los fondos 2D son sustituidos por enormes entornos 3D de gran calidad en las que podremos ver todo tipo de acciones. Por supuesto los efectos visuales son increíbles y en este sentido Midway ha sabido aprovechar la potencia de PS2. Sonido Mucha música y prácticamente ninguna voz. Podríamos quejarnos, pero cuando escuchas por primera vez la música del juego te quedas totalmente sobrecogido por ella. Espeluznante y totalmente adecuada durante el juego. Impresionante en una palabra. Algo que no podemos negar como impresionante. Los efectos se limitan, prácticamente a las batallas, pero cumplen perfectamente su función.
Nuestra opinión Shadow Hearts es un producto de gran calidad. Tal vez no llegue al grado de perfección de Final Fantasy X, pero desde luego es una alternativa ideal al juego de Square. Un título que ofrece rol del más puro y que, además, ofrece importantes novedades al género como el anillo del juicio. Si a eso añadimos su cuidada escenografía y su impresionante apartado musical, nos encontramos ante un producto que no se debe desdeñar.
Lo mejor Gráficos, ambientación, historia, partitura musical Lo peor Pues en este caso nada del juego, sólo la circunstancia de tener que enfrentarse a Final Fantasy X, algo que puede mermar sus posibilidades en las tiendas.
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