Con una estética similar a su predecesor y con una historia tal vez más extraña se presente este juego que vuelve a demostrar lo que ya hemos dicho: el arte y el videojuego van de la mano en este título,
Una historia de amor
Tras cuatro años nos viene a la memoria la historia de ICO. Un chico con unos extraños cuernos es enterrado vivo en un misterioso lugar. Allí le perseguirán las sombras y también encontrará un ser luminoso. Sólo al final descubriremos la verdad. Shadow of the Colossus tiene una historia igual de rara. Un misterioso caballero con una doncella muerta viaja a los confines del mundo, a un lugar donde es posible volver a nuestro plano un alma. Sin embargo el precio a pagar es alto y la única forma de conseguirlo es destruir una serie de estatuas del templo.
Para conseguirlo el caballero tiene una espada legendaria, la única capaz de hacerlo y además, debe destruir a su personificación real: los colosos. Para encontrarlos en esta lejana tierra deberá alzar su espada a luz del sol y seguir con su caballo el haz de luz para enfrentarse al coloso. Dieciocho son los colosos y cada uno de ellos es un mundo a destruir, literalmente.
Buscando al coloso Si el argumento de Shadow of the Colossus es realmente sorprendente, se queda realmente corto al lado del sistema de juego que se divide principalmente en dos partes. La búsqueda del coloso y el enfrentamiento con él mismo.
La búsqueda del coloso es sencilla, pero ya ofrece algo de la estética del juego, sobre todo por el caballo. Hay otros juegos en los que se puede llevar un caballo, en muchas plataformas como Everquest, los Dynasty Warriors o incluso World of Warcraft, pero ninguno con un detalle como el de Shadow of the Colossus, no solo por su modelo gráfico, capaz de mostrarnos de forma realista las crines, sino por el manejo del mismo.
Y es que en Shadow of the Colossus nuestro caballo no se maneja como un coche. Tendremos que espolearlo, calmarlo y frenarlo en el momento adecuado. Además, ante los colosos se asusta, como es lógico en un animal. Tras la persecución, llegará un momento en que encontremos al coloso y comenzará el enfrentamiento. Combatiendo al coloso
Tenemos dieciocho colosos por delante y ya el primero impresiona cuando lo encontramos. Básicamente nosotros no le llegamos ni al tobillo. Su tamaño es INMENSO, así, con mayúsculas. ¿Cómo podemos acabar con ellos? Básicamente tienen una serie de puntos débiles que únicamente pueden ser perforados con nuestra legendaria espada y estos puntos no suelen estar precisamente en la parte inferior del coloso, sino más bien en su cabeza o en puntos de difícil acceso. La única forma de llegar a ellos es escalar el coloso.
Podríais pensar: ¿sencillo, no? El problema es que el coloso sabe que estamos ahí y ya acercarse es todo un reto, porque los creadores del ICO le han dado un toque “realista” por emplear la palabra más aproximada. Cada pisada suya hace temblar la tierra y si estamos cerca, seguro que nos hace daño. Una vez que consigamos subirnos a él, comienza el segundo problema. Aparte de estar andando, intentará por todos los medios tirarnos, algo que puede conseguir en cualquier momento. El reto está ahí y la diversión también gracias a un factor realista: nuestro personaje se cansa.
El HUD de Shadow of the Colossus es mínimo, pero veremos un indicador circular de resistencia. En casi todos los colosos tenemos que estar agarrados continuamente para ir subiendo hasta el punto débil o para alcanzarlo, pero muchas veces el coloso hará un movimiento brusco o una serie de movimientos. Cuantos más bruscos son, más desgastan nuestra resistencia. De vez en cuando podremos descansar, pero ciertamente estamos ante un desafío.
Además, cada coloso es diferente y tienen formas variadas. Encontrar por donde subir o como agarrarse a él es todo un reto. Por poner un ejemplo, el quinto coloso es un pájaro. Primero hemos de subirnos a él y luego resistir algunas de sus embestidas, algunas de las cuales serán vuelos en picado que harán que nuestra resistencia baje vertiginosamente. La experiencia de juego es realmente gratificante, gracias también a un control sencillo y excepcional, pero tiene un problema: su rejugabilidad es escasa. Una vez que conocemos como matar al coloso de turno, acabar con él es cuestión de pocos minutos. Dieciocho fases o enemigos son bastantes, pero si lo queremos empezar de nuevo descubriremos que no es complejo hacerlo, sobre todo porque ya sabemos donde buscar o como matarlo.
Gráficos y sonido
Cuando apareció ICO, los desarrolladores del juego ya nos demostraron que eran capaces de crear un juego de una belleza increíble, aunque bastante estética y lo más impresionante es que la máquina de Sony apenas sufría. Shadow of the Colossus ofrece una estética parecida y un acabado técnico mucho más espectacular.
Los decorados, las animaciones y sobre todo los colosos son verdaderas obras de arte y de técnica, porque casi nunca se ralentiza el juego. Sí, es cierto, Shadow of the Colossus consigue poner tan al límite la PS2 que en algunos momentos puntuales veremos como la tasa de FPS baja, aunque no de forma drástica. Afortunadamente sólo ocurre con determinadas panorámicas. Nos ha asombrado especialmente el sistema de deformación de los colosos y sus animaciones lentas y precisas que permiten vislumbrar todo su esplendor. Sin embargo, en Shadow of the Colossus el premio a la mejor animación es sin duda para el caballo. No sólo galopa, anda y trota de forma realista, además sus crines se mueven de la manera que deben moverse. El resultado es asombroso.
¿Y el sonido? El juego tiene voces, aunque no están dobladas –si traducidas con subtítulos- pero no importa. El protagonismo absoluto es para la BSO del juego que reacciona de forma totalmente realista a cada momento del juego. Especialmente espectacular cuando subimos en un coloso.
Nuestra opinión Si ICO nos descubrió un estudio que piensa en argumentos originales, en formas de expresarlos únicas y también con una jugabilidad original y divertida. En el caso de Shadow of the Colossus todo esto ha sido mejorado hasta los límites máximos de la consola, consiguiendo ofrecer un título que, además de originalidad, engancha con cada nuevo coloso.
Lo mejor
Gráficos, sonido, jugabilidad, su originalidad.
Lo peor Una vez terminado es mucho más sencillo acabar con los colosos
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