God of War es un esfuerzo titánico en todos los sentidos. No sólo por ofrecer a los usuarios un gran juego sino también una historia completamente nueva, algo que hoy en día en el videojuego es más difícil. Su jugabilidad, eso sí no es nueva, pero es la perfecta conjunción de elementos ya vistos.
Una historia en la antigua Grecia God of War nos narra la historia entre el enfrentamiento de los dioses y un humano. Por supuesto, un humano extraordinario como Kratos. Lo curioso del juego es que el elegido es un guerrero espartano, un guerrero odiado por los griegos de manera especial.
Sin embargo Kratos es humano y sueña con los mayores horrores inimaginables de sus anteriores batallas. Por ello, Kratos a pedido ayuda a los dioses y estos, conociendo su valía, han decidido borrarle sus visiones, siempre y cuando ayude a Atenas en una misión prácticamente imposible: Acabar con un Dios. Porque la misión que tiene que llevar acabo Kratos es acabar con los enemigos de Atenas y en concreto con Ares, el dios de la guerra que está acabando él mismo con la ciudad y todos sus habitantes.
La pregunta es: ¿Cómo se acaba con un dios? Esta es la gran pregunta del juego y todo tiene su respuesta: Kratos tendrá que recuperar el arma definitiva, aquella que más temen los dioses: la caja de Pandora. Pero cuando creamos que estamos llegando al final, entonces acabará de empezar la aventura.
Muchos elementos de otros juegos Este es el argumento de God of War. No os vamos a desvelar todas las sorpresas, porque hay muchas, pero si su jugabilidad que es la unión de lo visto en muchos otros juegos y que empieza directamente con el personaje. Siempre hemos dicho que en un título de aventuras, el personaje principal tiene que funcionar a la perfección y en el caso de Kratos es perfecto. Un guerrero espartano curtido en mil batallas y con un ansia de sangre y sobre todo una brutalidad únicas. God of War está calificado para mayores de 18 años y esto se deja ver en el juego. Sin embargo Kratos es un guerrero atormentado por las visiones y arrepentido de sus atrocidades fuera de la batalla, lo que le confiere un toque especial durante el juego que funciona perfectamente.
Sus armas son la magia de los dioses y sus espadas gemelas y, desde luego, sabe usarlas de forma espectacular. De hecho en todo momento veremos como somos superados por terribles zombis y otros guerreros y mitos como gorgonas, perros infernales y por supuesto arpías. Todos estos enemigos ofrecen una resistencia única que nos hará recordar a Dante en Devil May Cry.
Sí, no vamos a negar los parecidos entre ambos personajes, pero Sony ha incluido algunos elementos nuevos. Por ejemplo, en los enemigos de mayor tamaño, tendremos la oportunidad de ejecutar un combo para acabar con ellos. Podemos hacerlo por los medios normales de seguir blandiendo nuestras espadas, pero si lo hacemos con esa combinación lograremos un doble efecto. Por un lado una muerte más espectacular y a menudo salvaje (arrancar de golpe la cabeza de una gorgona, por ejemplo) y por el otro el tener más bonus en vida, gemas o magia. Esto es otro aspecto común a Devil May Cry, puesto que podremos mejorar nuestra arma siempre que recojamos las gemas rojas. Y a cada nivel nuevos poderes, nuevos golpes y, por supuesto, más potencia.
No es Devil May Cry el único juego del que coge elementos God of War. Aunque Kratos no es tan ágil, también tenemos problemas propios de Prince of Persia, incluidos equilibrismos. No son tan difíciles los aspectos acrobáticos del juego, pero sí lo son los puzzles, algunos de ellos bastante imaginativos.
Control e IA Sony ha aprovechado al máximo el mando de su consola. Todos los botones tienen alguna función, algo realmente complejo. Hasta los desconocidos R3 y L3 tienen su función, algo que pocos juegos pueden decir. Lo mejor de este control es que Kratos responde a nuestras órdenes de manera precisa y sin ningún problema y al contrario que en otros juegos hacer los combos es muy, muy fácil. Además algunos de los movimientos son espectaculares, algo que no podemos decir de la IA. No es extraño ver en un juego de estas características una IA bastante limitada y el caso de God of War no es menos. Los enemigos habituales se miden simplemente por unos patrones de IA mecánicos, que no son difíciles de adivinar y que muy pronto podremos esquivar. Aunque por supuesto esto se suple con una cantidad de enemigos exagerada. Porque en todo momento Kratos va a enfrentarse a todo un ejército.
Por otro lado están los enemigos de final de fase. No os vamos a engañar. Para acabar con ellos simplemente tendréis que descubrir su patrón. Sin embargo, hay que decir que estas batallas son absolutamente épicas y que pese a que pueden durar bastante, sobre todo las últimas, estas batallas son simplemente espectaculares.
Gráficos No podemos dejar de sorprendernos de hasta donde puede llegar la PS2. Estamos ante uno de esos juegos que ofrece unos gráficos increíbles no sólo por el detalle o el diseño de los niveles sino por su distancia de dibujado. Una de las escenas del juego no sitúa encima de un puente para llegar al templo de Pandora. Pues bien, los diseñadores del juego han hecho una panorámica que nos ofrece una visión de gran distancia y al contrario que en otros juegos no hay ningún tipo de popping. En otros títulos diríamos que la máquina está al límite, simplemente viendo las pequeñas ralentizaciones (algo que ya hemos visto en otros juegos) pero es que en God War no se ven. Sinceramente parece que no haya sufrimiento por parte de la máquina. Pero, además, hay que decir que las animaciones de todos los enemigos son básicamente perfectas ofreciendo un juego de una enorme calidad. Y por supuesto están los enfrentamientos con los enemigos de mayor tamaño. La Hidra, Ares y otros enemigos se mueven con gran velocidad en el entorno y en ningún momento la máquina sufre.
Finalmente, hay que decir que el juego cuenta con unas espectaculares escenas cinemáticas que se dividen en dos tipos. Por un lado las prerrenderizadas que son de gran calidad y por otro las hechas con el mismo motor de juego, que no le van muy a la zaga.
Sonido Si Sony ha hecho un esfuerzo titánico por ofrecernos un juego de gran calidad, no menos lo ha hecho Sony España por localizar el juego a nuestro idioma. Todo el título ha sido traducido a nuestro idioma y el resultado es francamente excepcional. Las voces están perfectamente escogidas y la interpretación de los diferentes actores de doblaje está muy lograda. El resultado es sencillamente magnífico. Si a eso sumamos la música que acompaña en todo momento al juego y que cambia de manera apropiada dependiendo de la situación, simplemente nos encontramos ante un juego casi perfecto.
Nuestra opinión Sony siempre ha sido capaz de traer juegos espectaculares a sus consolas. Para PS2 ya teníamos unos cuantos ejemplos, pero el caso de God of War destaca sobre todos los demás. Jugabilidad, gráficos y sonido se unen para ofrecernos uno de los mejores juegos que ha salido para PS2. God of War no puede pasar inadvertido porque simplemente es un grande de la consola de Sony. ¿Hay algún fallo que se le pueda achacar? Sí, desde luego, la enorme dificultad que tiene en algunos momentos del juego.
Lo mejor Historia, personaje, jugabilidad, sonido, gráficos. Lo peor ¿Por qué se tiene que acabar? Su dificultad es bastante elevada.
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