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Street Racing Syndicate - PS2

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Editor:
Namco
Distribuidor:
CodeMasters
Género:
Carreras

Street Racing Syndicate

Análisis de Street Racing Syndicate - PS2


Desde que salió Underground, los juegos de conducción con coches y tunning se han multiplicado. Es verdad que NFSU no fue el primero, pero sí ha conseguido que muchos juegos salgan al mercado


Namco ha creado su propia versión: Street Racing Syndicate, un juego que pretende aportar novedades y jugabilidad a esta clase de juegos. Por lo que hemos podido jugar, novedades no aporta.


La misma historia
¿Cuál es la historia de SRS? Sencillamente la misma que hemos podido ver en otros juegos, es decir, tendremos que convertirnos en los reyes de la calle utilizando nuestro coche para ganar carreras.


Para acceder a las diferentes carreras necesitaremos un coche, que tendremos que comprar con dinero, al igual que equiparlo para que sea el más admirado o el que más potencia tenga. Sin embargo para entrar en las diferentes carreras, el juego exige otra cosa: respeto. El respeto será la moneda de cambio para conseguir entrar en las diferentes competiciones. Hasta aquí la historia y un poco del desarrollo que encontraremos a lo largo del juego, sin embargo, hay que hablar de conducción, en un juego que ofrece una buena jugabilidad.


Conduciendo en SRS
Pese a que el argumento es el mismo de siempre y que el juego no impone demasiadas novedades, hemos de decir que la jugabilidad es buena. Todo el juego se desarrolla, nuevamente, de noche y tendremos que ir conduciendo hacia las carreras o usando el mapa que nos llevará directamente. Esto último puede hacerle perder puntos pero, sinceramente, después de ir a los sitios durante horas, el sistema de atajos es muy adecuado.


A partir de ese momento comenzaremos a correr. Como en todos los juegos de coches de este estilo, SRS ofrece una curva de aprendizaje bastante buena. Si bien las primeras carreras son sencillas, aumentarán su dificultad conforme vayamos accediendo a desafíos de una mayor entidad.


¿Qué tal es la conducción? Básica es la primera palabra que nos viene a la cabeza. El tamaño de los coches es considerable, sobre todo en la cámara por defecto y conducirlos es tan sencillo como acelerar, frenar y girar a un lado u al otro. Y es aquí donde viene el problema. El juego es tan arcade, que parece que estemos controlando todo menos un coche. Es vedad que SRS es un arcade, pero llega a limites que no habíamos visto ni siquiera en una recreativa.


Aparte, hay que comentar que los cambios que hagamos apenas se notan. Ya podemos llevar el motor de serie y cambiarlo por otro, que nuestro sigue comportándose de la misma forma. La única diferencia es cuando ponemos Nitro y porque simplemente lo activamos con un botón. Además, las mejoras visuales son apenas visibles en el circuito. Es verdad que podemos cambiar algunos elementos como el alerón o la serigrafía pero otros podemos comprarlos que no notaremos ninguna diferencia.


Y finalmente queda la IA de los demás participantes. No podemos decir que sea plana, porque al menos giran, pero ganarles una carrera, incluso en los niveles más elevados de dificultad es muy, pero que muy sencillo. Para los que más gustan de este tipo de juegos, SRS no los contentará en absoluto.


Gráficos y sonido
Todos sabemos los aspectos buenos y malos de Namco con sus juegos. SRS tiene un aspecto visual muy bueno. Se han empleado modelos de coches de gran detalle y, además, se deforman si nos golpeamos, algo que es de agradecer ya que no lo habíamos visto en juegos de la categoría.


¿Cuál es el defecto de SRS? El mismo que tenía el primer Need for Speed Underground: La monotonía de los decorados. Están muy bien realizados y ofrecen una ciudad eternamente mojada (hay que ver lo que brilla el asfalto) pero después de varias carreras, nos parecerá que estamos corriendo siempre en el mismo circuito.


En cuanto al sonido, el juego no está localizado a nuestro idioma, aunque no es que las conversaciones que salen no son precisamente una maravilla. Sin embargo la música es buena y podremos disfrutar de ella a lo largo del juego.


Nuestra opinión
No es que le hayamos cogido manía a SRS, pero es que es un juego más que no destaca especialmente por nada. Tiene algo de jugabilidad, gráficos más o menos vistosos, algo nada difícil hoy en día y alguna que otra opción como el respeto que pued resultar atractiva, aunque la dificultad del juego es muy baja y esto hace que el juego pierda rápidamente interés.


Lo mejor
El respeto, el juego es muy accesible.


Lo peor
Un juego demasiado fácil y sin apenas aportaciones