Y a priori el personaje se presta, puesto que Nina, de profesión asesina es sin duda la que más se presta a este tipo de juegos. ¿Es posible que Namco haya conseguido lo que otros juegos no han hecho? ¿Es bueno Death by Degrees? Veámoslo
Argumento y desarrollo Si hay algo que puede definir el argumento de Death by Degrees eso es confusión. Sabemos que Nina es un agente libre que se infiltra en un barco a través de un torneo muy parecido a Tekken. Sabemos que nuestros socios son agentes del MI6 y que hay una serie de malvados en el barco. A partir de aquí el desarrollo y solución del juego es un auténtico caos, porque realmente no se entiende mucho de lo que se cuenta.
Con todo, Namco ha querido realizar una mezcla entre infiltración como Metal Gear o Splinter Cell y acción de combate de forma parecida a Tekken o más concretamente a Ninja Gaiden (otro spin-off) sin embargo y como el argumento, todo se vuelve caótico y al mezclar demasiados aspectos, en todos se queda a medias. Además, Namco ha querido introducir una serie de novedades al género y aunque cuando las ves por primera vez, éstas prometen pero según avanzas en el juego tendrás la sensación de que más que novedades que ayuden entorpecen.
El desarrollo del juego no es muy complejo en realidad. Avanzamos, nos encontramos un pequeño puzzle sencillo que se resumiría en encontrar una puerta cerrada y buscar la forma de abrirla.
Mientras buscamos nos encontraremos toda clase de enemigos, así que habrá que acabar con ellos ya sea con nuestros puños o con las armas que podremos recoger de los enemigos. Y por supuesto tendremos los denominados “jefes” con lo que tendremos que acabar siguiendo una serie de patrones establecidos por ese enemigo. Hasta aquí, podríamos estar comparando el juego con el increíble Ninja Gaiden. El único problema es que este juego no es Ninja Gaiden y que queda muy atrás por una sola razón: el control.
Un control complejo Si Namco no hubiese innovado en el control y en algunas acciones, tal vez hablaríamos de un juego entretenido, pero que cumple con su cometido, sin embargo, el control hace que baje muchos enteros.
En primer lugar, el juego ofrece dos sistemas de cámaras en el juego. Si no pulsamos el botón de correr, en ese momento tendremos una perspectiva muy parecida a juegos como Resident Evil o Devil May Cry. Sin embargo, cuando pulsemos el botón de correr, el juego pasa a tener una perspectiva en tercera persona del estilo Tomb Raider. Esta variación de perspectivas no se activa al moverse, sino al pulsar el botón, con lo que el resultado en determinadas situaciones es caótico. Como ejemplo, os diré que después de correr sin parar llegaremos a varios enemigos y claro, hay que enfrentarse a ello, pero como cambia la perspectiva, en ese momento perderemos de vista a alguno de los enemigos y si es el que hemos pensado golpear, podemos tener un pequeño enlentecimiento en cuanto a quien tenemos que golpear.
Pero claro aquí no acaba el control complejo. En lugar de utilizar el habitual sistema de enfrentamiento de botones, Namco ha optado por darle más utilidad al stick derecho y es este el que utilizaremos para dar golpes. El problema es que hay que ser precisos y aunque nos parece un buen sistema, cuando nos rodean ocho enemigos a la vez, el control no es todo lo preciso que desearíamos. Y el problema es que Namco no da opciones, con lo que tenemos que acostumbrarnos a este control.
Pero si hay algo que llama la atención es el golpe final. Este movimiento podemos hacerlo cuando hemos cargado lo suficiente un medidor y tal y como veíamos en la película “Romeo debe Morir” aparecerá una radiografía con el movimiento en cuestión. ¿Cuál es el problema de este movimiento? Sencillo que no es “final” sino que quita mucha energía, el problema es que conforme avancemos tendremos más poderosos hasta convertirse en realmente finales, menos con los jefes. Porque no es muy normal hacer un movimiento de este tipo que rompa literalmente el cráneo y veamos que el jefe en cuestión se levante. Increíble pero cierto. Gráficos y sonido Death by Degrees ofrece un aspecto gráfico cuidado. Si bien las escenas cinemáticas son absolutamente espectaculares, el resto del juego cumple con el tipo de juego. No ofrece un detallismo extraordinario, pero hay que reconocer que la tasa de fotogramas por segundo no decrece. Los movimientos correspondientes a las radiografía son bastante expresivos (demasiado en ocasiones) y las animaciones de Nina están bastante logradas para ofrecer a los usuarios un acabado decente.
Curiosamente, el sonido del juego es lo mejor. No porque ofrezca una banda sonora sobresaliente o algo parecido, sino por algo muy diferente: El juego está completamente en castellano y además con uno de los mejores doblajes que hemos oído. El resultado es, en este sentido absolutamente impresionante.
Nuestra opinión A excepción de Ninja Gaiden, los spin-off son, básicamente subproductos. Mientras esperamos a Tekken 5, aparece Death by Degrees que ni mucho menos cumple con las expectativas creadas. Un juego mediocre con una licencia que prometía mucho más. Lo mejor El magnífico doblaje al español
Lo peor Un juego caótico y ausente de interés
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