Gran Turismo 4 viene, como decíamos en el primer vistazo con grandes novedades y con algunos modos de juego nuevos, aunque, por supuesto, sigue teniendo la jugabilidad original, para el disfrute o el desengaño de los usuarios.
Eso sí, Gran Turismo 4 vuelve a ser una muestra de que PS2, pese que pronto aparecerán las primeras noticias de PS3 no está ni mucho menos acabada.
Vuelve tu garaje La serie Gran Turismo siempre se ha caracterizado por tener una cantidad de coches en su haber impresionante y de hecho este es uno de los principales atractivos, sobre todo porque se intenta aplicar una física realmente impresionante al juego. En el caso de la cuarta entrega, nos encontramos con nada menos que 700 coches de todas las marcas y desde turismos clásicos o modernos hasta las coches que usan en la alta competición (a excepción, claro está de la Fórmula 1). Con todo, este juego es toda una delicia para los aficionados de colección de coches.
Pero no sólo tendremos coches tan comunes como el Renault Megane que vemos en los anuncios, sino también modelos de otros años como ese mismo Megane, pero en su edición del año 2000, que dista mucho del modelo actual. Y es que 700 coches son muchos y no sólo tendremos los coches que hay ahora en cualquier concesionario, sino también muchos otros que podremos comprar o desbloquear.
Y este año hay una importante novedad con respecto a anteriores ediciones y es que no sólo podremos comprar piezas mecánicas para el coche, sino que también tendremos la oportunidad de adaptarlo con toda clase de piezas de adorno, ofreciendo una novedad al juego. Y por si fuera poco, tendremos también a nuestra disposición la posibilidad de fotografiar el coche e imprimirlos mediante cualquier impresora a color, siempre que sea USB. Todo un lujo para los aficionados al coleccionismo de coches.
Más jugabilidad que nunca Uno de los aspectos que me llama la atención de este juego es que la jugabilidad no ha cambiado pero sí se ha ampliado. Es verdad que el modo fotografía puede ser divertido, pero no ofrece jugabilidad. La verdadera diversión está en dos modos los otros dos modos de juego: A-Spec y B-Spec. En el primero seremos el piloto y en el segundo el director del equipo.
Claro que antes hay varios modos de juego clásicos de conducción, aunque el más importante, para no variar es el modo “Gran Turismo”, un modo que da vida al juego y que desde luego es el centro de toda diversión. Cuando nos adentremos en él veremos un mapa en donde están todas las pruebas, agrupadas en diferentes modalidades, aunque evidentemente el primer paso es comprarse coche y como no tenemos mucho dinero, tendrá que ser de segunda mano y, por supuesto, tendremos que participar en las carreras de principiantes. Esta es la tónica del juego. Correr carreras con nuestro coche, ir ganándolas y mejorando nuestro vehículo con todos los accesorios disponibles y cuando ganemos el suficiente dinero ir comprando mejores coches. Además conforme ganemos todas las carreras de un campeonato, recibiremos nuevos coches especiales que no se pueden adquirir comprándolos.
Esto es la base del juego, pero desde luego no lo es todo. Y es que tendremos los habituales carnés de todo Gran Turismo, los cuales nos permitirán acceder a más y más pruebas y sobre todo a las más complejas y a priori más divertidas. Por otro lado, también tenemos que pensar que hay pruebas del juego que están limitadas a un determinado tipo de vehículos, con lo que podemos hablar de un juego casi infinito en el sentido de las opciones. Además y como ya hemos repetido varias veces, luego está el coleccionismo de cada jugador. Muchos de los coches se compran, desde luego, pero también hay otros muchos que se desbloquean ganando todas las carreras del campeonato y esto es algo también muy a tener en cuenta.
Por último no podemos olvidar dos importantes aspectos del juego con respecto a sus predecesores. Y es que si hemos comprado Gt4: Prologue, tendremos la oportunidad de traspasar los carnés obtenidos de aquel juego y también dinero, aunque sólo un máximo de 230.000 créditos. Cantidad de dinero que también podremos traspasar si la ganamos en Gran Turismo 3. Todas estas opciones siempre acaban en un punto y ese es la carretera, donde dicta sentencia cualquier juego de conducción y la excepción no podía ser Gran Turismo.
Sobre la Carretera Esperábamos mucho del nuevo Gran Turismo en conducción y la verdad es que no nos ha decepcionado. Sigue ofreciendo una de sus peculiaridades más destacadas: coches sin conductor, aunque ya no todos, en algunos casos será necesario verlos. Pero bueno, esto es más un mero aspecto estético. Lo que nos importa es el comportamiento y en este sentido Gran Turismo 4 no decepciona en absoluto. De hecho, más bien sorprende porque hay 700 coches y cada uno de ellos se comporta de manera muy diferente.
Esto es algo que todos los Gran Turismo han conseguido, pero que en el caso de la cuarta entrega se ha agudizado. Por poneros un ejemplo, decidimos probar coches de muchas de las personas de la redacción y el resultado era absolutamente increíble, porque el comportamiento de cada coche era idéntico. Por si os lo preguntáis, nadie probó coches como Audi TT o por el estilo. Por otro lado, los desarrolladores del juego se han preocupado realmente de ofrecer a los usuarios la simulación dependiendo de todos los factores y en este Gran Turismo 4 hay muchos. No sólo influye los típicos como la meteorología o el tipo de neumáticos escogido, sino que también nos encontraremos con otros aspectos del juego, como por ejemplo el hecho de las mejoras de motor o turbo, no porque nos den más potencia, que lo hacen, sino que también depende del tipo de alerones que pongamos o incluso de la inclinación que les pongamos.
El detalle físico es absolutamente increíble en cada coche, aunque también hay que decir que este detalle se deja notar en el control del juego. Conducir los primeros coches es algo relativamente sencillo y calcular frenadas, aceleraciones y otros factores de la conducción no es nada complejo, pero conforme avancemos, pongamos nuevos componentes al coche –ya sean de aerodinámica o de potencia al coche- veremos como la conducción cambia y como la dificultad aumenta por momentos.
El control, aún así es sorprendentemente flexible y con el pad no hemos tenido ningún problema. De hecho es perfecto conseguir cada uno de los aspectos del juego hasta el punto de ofrecer a los jugadores una calidad fuera de lo común en este aspecto. ¿Es eso todo? No, por supuesto. Queda el modo B-Spec. Este modo es mucho más estratégico y en el no conducimos sino que nos dedicamos a dar ordenes a nuestro piloto. Si son acertadas seremos capaces de ganar, aunque lo que sí os aseguramos es que tendremos sufrimiento bastante agudizado en muchos de los aspectos del juego, porque todo lo veremos desde nuestra pantalla. Sony además ha puesto algunas pruebas solo para B-Spec y tendremos que utilizar toda nuestra imaginación y buen hacer para conseguir ganar estas pruebas.
Gráficos: el esplendor de PS2 Cuando apareció la consola PS2 y vimos las maravillas de la consola y lo que podía llegar a mover ya dijimos en su momento que la consola ofrecería mucho más. Han pasado los años y Sony cada año tiene un as bajo la manga para mostrarnos que la PS2 es una máquina absolutamente increíble. De hecho Gran Turismo 4 más que un videojuego en materia gráfica, parece una obra de arte. Nos encontramos ante uno de esos juegos que lleva al límite la consola de Sony.
Todos los modelos gráficos de los coches son realmente increíbles. Un perfecto modelado, detalle gráfico al máximo y, por supuesto con las marcas reales. Sigue sin haber detalles del interior de los coches (no hay “cockpit”) pero el exterior es absolutamente fascinante. Detalles como el enrojecimiento de los frenos de disco o como las ruedas se desgastan son absolutamente increíbles. Y por si esto no fuera suficiente, el juego ofrece a los usuarios unos circuitos increíbles. Reales como la vida misma y lo que es más importante, se han solucionado todos los problemas que tenía la anterior entrega con el popping. Uno de los problemas que ha tenido siempre Gran Turismo en sus entregas en PS2 es la sensación de velocidad. Sensación de velocidad que ha sido totalmente arreglada y que ofrece a los usuarios una sensación real dependiendo del nivel. Es cierto que cuando comencemos el juego parecerá que vamos parados, pero en realidad es que los coches son turismos normales en mitad de circuitos destinados a la alta competición. En el momento en que vayamos comprando coches más potentes o incluso simples piezas de ampliación para nuestro vehículo, notaremos como la sensación de velocidad cambia.
Y por supuesto los efectos visuales son demoledores. En las modalidades de rally, podremos ver como el juego frece una calidad extraordinaria y como los efectos de partículas están llevados a su máximo esplendor. Un lujo que no podemos pasar por alto. Además la lluvia tiene diferentes grados que visualmente también son visibles.
Sonido Dos peculiaridades han sido fundamentales siempre en cualquier Gran Turismo: efectos sonoros y música. La segunda es toda una banda sonora que ofrece melodías de todo tipo a lo largo del juego y, que sin duda, acompañan en menús y en carrera –esto último opcional, dependiendo del gusto de los usuarios- de forma perfecta. Los efectos de sonido se definen principalmente por el ruido de motor de los coches, diferente entre todos ellos, incluso con mínimos aspectos y también por los ruidos de los neumáticos o el sonido del entorno. Esto último es significativo, porque nos ofrecerá la posibilidad de comprobar como el sonido ambiental ha sido perfectamente retratado.
Nuestra opinión No os engañéis, en PS2 el sinónimo de conducción es Gran Turismo 4. Este es el juego del momento, el juego más destacado y, también, el mejor simulador de conducción del momento. No sólo por su calidad en cuanto simulación, sino también por su enorme cantidad de opciones, por los nuevos modos de juego y, sobre todo, por su cuidada presentación que ofrece a los jugadores una calidad increíble y que responde a todas las expectativas puestas en él. En resumen, una compra indispensable para los jugadores de PS2.
Por supuesto también tenemos que hablar de un fallo y es que Sony no ha llegado a introducir también el modo online con el juego. Estamos seguros que cuando aparezca la prometida versión online será todo un éxito. De momento, Gran Turismo 4 es en PS2 el juego definitivo de conducción. Lo mejor Nuevas opciones, se han arreglado muchos de los problemas de anteriores entregas, incluido el prologue.
Lo peor La curva de dificultad es muy elevada. El hecho de que tengamos que esperar a una ampliación para el modo online
|