Hasta ahora, Electronic Arts no había realizado un juego de rol en la línea de Final Fantasy, pero tampoco había abordado un proyecto como La Tercera Edad, puesto que en realidad, La Tercera Edad no es un juego que siga la historia de El Señor de los Anillos, sino más bien una historia paralela.
Pero no adelantemos acontecimientos, puesto que La Tercera Edad es un juego único que tiene muchas virtudes y algún que otro defecto. Pero lo primero y lo más intrigante: ¿Qué nueva historia han preparado en EA?
Una historia diferente Contrariamente a lo que se podría pensar, La Tercera Edad no nos cuenta la misma historia de siempre, es decir, la historia de Frodo, Aragorn y todos sus compañeros, sino una historia dentro de la Tierra Media en La Tercera Edad, que se vive paralela a la de La Comunidad del Anillo. Todo comienza justo después del concilio, cuando un caballero de Gondor es enviado a buscar a Boromir y se encuentra rodeado por los Nazgûl. Sin embargo una elfa, Idriel, acudirá en su ayuda. A partir de este momento, se formará una nueva compañía de seis personajes variados que seguirán los pasos de la compañía hasta el Abismo de Helm, donde pronto se descubrirá el verdadero destino del protagonista. Aunque este no será el final del juego, ya que el título llegará hasta el final de la trilogía.
Esta historia diferente nos llevará desde Rivendel, hasta Minas Tirith, pasando por Rohan, Moria, Osgiliath y todos los lugares conocidos por los aficionados a las películas de Peter Jackson. Pronto conoceremos a los personajes, los cuales, no son tan diferentes de los que aparecen en el juego real. De esta forma tendremos al Guardia de Gondor, Berethor, cuyo reflejo en la historia principal es Boromir, Idrial, que no sería otra que Arwen, Elegost, un montaraz que, evidentemente su parecido es el de Aragorn, Eaoden, idéntico a Eomer, Morwen, cuyo reflejo sería Eowyn y finalmente HadHold, cuyo compañero no sería otro que Gimli. Estos personajes no salen totalmente de inicio, pero se van uniendo conforme avanza el juego.
Por supuesto, en una historia paralela que nos hacen seguir a la comunidad del anillo, también es cierto que aparecerán los protagonistas de la película y de hecho en algunas peleas contaremos con la inestimable ayuda de Aragorn, Legolas, Gandalf, etc. Todo ello para hacernos vivir de una forma total una historia dentro de El Señor de los Anillos. Comienza el juego La historia no es más que una parte del juego y el juego en sí mismo se puede dividir en dos partes claramente diferenciadas que nos recordará totalmente a Final Fantasy. Por un lado tenemos el lado exploración, donde iremos siguiendo los diferentes caminos para la aventura y por otro lado tendremos el combate, que al igual que en Final Fantasy será por turnos.
Comenzando por la parte de exploración, pronto descubriremos que el ir de viaje con esta compañía puede ser incluso más satisfactorio que ir con la original, puesto que nos permite ver parajes que hasta ahora no habíamos tenido la oportunidad de ver en las películas. De cualquier forma, esta parte, la de exploración es todo un lujo al detalle, pero también es cierto que es totalmente lineal. La exploración, al igual que ocurría en Final Fantasy, es prácticamente nula, a excepción de para disfrutar de todos los parajes que nos brinda el juego y la historia. Eso sí, hay que decir que en cada uno de los lugares tendremos una serie de submisiones, las cuales nos darán razonas para explorar algo más, sobre todo, porque estas misiones nos permiten encontrar nuevas armas y equipamiento para nuestra compañía. Precisamente, equipar nuestra compañía es casi un minijuego, puesto que ofrece a los usuarios bastantes posibilidades de cambiar el aspecto de cada uno de ellos y de mejorar sus características o al menos parte de ellas, puesto que ofrece a los usuarios todo tipo de ventajas y desventajas que tendremos que sopesar con cuidado.
Esta parte de exploración ocupa gran parte del juego, aunque no tanta como el combate, la parte principal del título y cuyo parecido con Final Fantasy es patente, puesto que el juego nos ofrece un combate por turnos con tres personajes, aunque podremos introducir en el combate, siempre que queramos, al resto de componentes del grupo. Este combate se basa como hemos dicho en turnos en donde tendremos la opción de ejecutar movimiento de ataque, defensiva, magia o de tirar objeto, es decir, igual que en los Final Fantasy. Sin embargo, y al contrario que en Final Fantasy, el juego ofrece un aspecto mucho más estratégico, puesto que cada personaje tiene una serie de magias tan diferentes que no se parecen en nada, ni en lo ofensivo, ni en lo defensivo. Por ejemplo, Idrial es la curandera del grupo, aunque no por ello hay que desdeñar sus movimientos de ataque. Elegost ofrece todo tipo de ataques y magias con su arco. Handhold tiene tanta potencia con el hacha y sus movimientos especiales, como sus magias de fuego y así con todos los personajes. Cada magia, cada movimiento especial hecho en el momento adecuado puede significar victoria o derrota.
Además del componente estratégico dentro de la batalla, algo más que palpable, también hay que tener en cuenta que cada vez que usamos una magia o un movimiento especial, nos encontramos con que ganamos experiencia especial que nos servirá para ganar nuevos movimientos más potentes. Aquí es donde tendremos que pensar en lo que vamos a ir ejecutando como movimiento, sobre todo porque en algunos momentos, las peleas son realmente duras y necesitaremos de los golpes más potentes.
Por lo demás, el juego ofrece todos los ingredientes propios de este tipo de juegos que tantas veces hemos visto con Final Fantasy y en otros juegos de consola, aunque en el caso de La Tercera Edad, hay algo que sin duda encantará a los aficionados a la saga, unos momentos realmente únicos Confrontaciones únicas, modo malvado y defectos Como hemos dicho al principio del juego, en este título tendremos algunas peleas en compañía con los compañeros de la comunidad. Cuando aparecen es porque la pelea lo merece. Así nos encontraremos con Aragorn, Gimli y Legolas ayudándonos en el Abismo de Helm, probablemente, uno de los periodos de combate más largos y más difíciles del juego a los que nos tendremos que enfrentar. En ese momento, sin la ayuda de los compañeros que hemos dicho, el juego sería poco menos que imposible.
También en Minas Tirith tendremos que enfrentarnos a un Nazgûl, otro momento memorable que hará que tengamos que esforzarnos al máximo para no acabar derrotados por el mismo. Por supuesto, también tendremos enfrentamientos a Grima y otros enemigos importantes, sin embargo, mucho antes, tendremos que enfrentarnos en las profundidades de Moria a un enemigo legendario: el Balrog. No sabemos si es el personaje favorito de los programadores, pero desde luego la pelea junto a Gandalf en Moria es antológica.
Antes de pasar a los gráficos tenemos que destacar dos cosas. En primer lugar, el modo malvado que iremos desbloqueando por fases, conforme avancemos en el juego y que es poco menos que un accesorio, puesto que, simplemente, es revivir ciertos combates pero vistos desde el otro lado. En segundo lugar hemos de hablar de defectos del juego. El más significativo para mí es lo desajustado de su dificultad que en algunos momentos llega a ofrecer un juego muy fácil, lo cual es algo que nos ha sorprendido. Por ejemplo, la misma pelea del Balrog. Si bien resulta espectacular, te esperas una mucha mayor resistencia por parte del enemigo. Gráficos El Señor de los Anillos: La Tercera Edad es probablemente uno de los juegos más espectaculares que hemos visto y que mejor refleja La Tierra Media. Si bien, los anteriores juegos de El Señor de los anillos nos habían ofrecido muchos detalles de gran calidad, La Tercera Edad los deja a todos por los suelos. No es sólo el hecho de que todos los personajes estén realizados con gran detalle o que veamos en todo momento como cada uno de los accesorios que vamos encontrando se ven de forma gráfica, ni tanto por los efectos visuales de cada uno de los movimientos, los cuales son absolutamente devastadores para la visión del jugador.
No, lo que más cabe destacar de este juego es sin duda sus decorados. Ver las minas de Moria, el abismo de Helm, las llanuras de Rohan, la ciudad de Osgiliath y en general todo lo visto en el juego hace que nos encontremos con un título de tal calidad a nivel decorado que pocos podemos recordar que lo igualen.
Y no sólo eso, sino que EA ha conseguido que todo se mueva con una fluidez extrema, en cualquiera de las plataformas para las que el juego sale. La calidad del título es tal en estos aspectos que el jugador se sentirá de lleno dentro del juego y viviendo esta historia llena de sorpresas que es La Tercera Edad. Sonido EA Games no quería dejar nada al azar y así lo podemos ver en el sonido. Perfectamente doblado al castellano, con voces del reparto original y con las melodías originales perfectamente coordinadas para ofrecer a los jugadores un título de una calidad incontestable. Y por si fuera poco todo ello con calidad Dolby (dependiendo de la plataforma Digital o Pro Logic) consiguiendo que casi nos sintamos como si estuviésemos viviendo la película en el cine.
Nuestra opinión La Tercera Edad es un juego atípico en el catálogo de Electronic Arts, puesto que hasta ahora nunca se habían atrevido con un juego tipo Final Fantasy. La apuesta, para nosotros les ha salido excepcional y aunque tiene un par de peros (la linealidad y la dificultad) es un juego que ofrece todo lo que querían los aficionados al rol y sobre todo los amantes de El Señor de los Anillos que pueden disfrutar de una historia original y, sobre todo, de la Tierra Media en todo su esplendor-
Lo mejor Una plasmación prácticamente perfecta de La Tierra Media. El Balrog, sin duda, un enemigo espectacular Lo peor Demasiado lineal, excesivamente fácil
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