Ahora, nos llega la versión de PS2, una versión con mejoras en jugabilidad y con una adaptación de los gráficos a la máquina de Sony y una de las primeras veces que hemos tenido la ocasión de ver como se porta un juego de Xbox a Ps2
Un juego con dos tramas Una de las principales características que más nos han gustado de este juego es la posibilidad de vivir la historia desde dos puntos de vista diferentes. El objetivo es el mismo, eso está claro, acabar con los Yakuza. Pero lo podemos hacer de una forma completamente legal, con un par de policías, o interpretando a dos espías muy peculiares que hacen los trabajos sucios.
Las dos tramas son paralelas y, de hecho, haremos las mismas misiones, o mejor dicho, las misiones se desarrollarán en los mismos niveles en ambas historias, sin embargo, nuestros objetivos serán completamente diferentes. Por poner un ejemplo, en la primera misión nuestras policías tendrán que evitar que los Yakuza acaben con un furgón blindado, mientras que los agentes secretos tendrán que acabar con él para hacerse con el dinero. Esta doble forma de ver la trama hace que el juego se vuelva doblemente interesante, valga la reiteración, y por lo tanto que tengamos el doble de diversión. Sobre todo porque las 20 misiones del juego son a cada cual más increíble.
El desarrollo Tenemás más opciones en esta versión del juego que en la versión de Xbox. A las opciones del modo repetición, espectacular, por cierto, gracias a la gran cantidad de efectos, y el modo misión, que se divide a su vez en las dos tramas, hemos de añadir la opción multijugador, que es bastante original. Básicamente llevaremos dos coches en la misma pantalla, es decir, no hay pantalla partida, pero, curiosamente, este modo de juego, puede resultar altamente engorroso, sobre todo si tenemos en cuenta que cuando el primer jugador tuerce una esquina, el otro queda en angulo muerto, ocasionando un punto ciego bastante molesto en el modo multijugador
Aunque no se trate de un simulador, sí es cierto que la física de los vehículos es realista en cierta manera. De hecho no podemos coger las curvas a 200 Km. /h, como en un arcade, y tendremos que frenar. Sin embargo esta física ha sido exagerada, agrandada de forma deliberada para ofrecer acciones increíbles y sobre todo espectáculos muy parecidos a los que veíamos en juegos como Destruction Derby. Pese a lo que se pueda pensar, el desarrollo del modo misión es muy sencillo. Tenemos unas órdenes al principio de la misión a cumplir, aunque otra cosa será cumplirlas en una ciudad llena de tráfico y con todo tipo de obstáculos. De esta forma conducir se convierte en todo un desafío en el que tendremos que esquivar al tráfico existente y acabar con nuestra misión.
Sin embargo, esto es imposible. Siempre acabas golpeando algo que no es el enemigo y, precisamente, esa es la mayor gracia del juego, porque el apartado de destrozos sobre el coche es simplemente increíble. En pocos segundos veremos nuestro vehículo con cristales rotos sin puertas y circulando a toda velocidad para conseguir más daños.
Afortunadamente no tendremos una barra de energía, porque sino el juego se volvería imposible. Aún así, hay un factor en este juego que sube, y mucho, la dificultad del título y no es otro que el tiempo. En las últimas misiones del juego tendremos que hacer verdaderas maravillas conduciendo para conseguir acabar a tiempo la misión y que no sea fallida. Sí es cierto que hay momentos en los que encontraremos puntos para aumentar nuestro tiempo restante, pero aún así, el juego es realmente difícil. Control El control del juego es bueno, pero le faltan detalles para conseguir ser perfecto. Básicamente tenemos acelerar, decelerar y girar a ambos lados pero no tenemos un freno de mano (si una marcha atrás) Esto acrecienta la dificultad y os aseguro que en ciertos momentos es muy necesario este freno de mano.
Aparte de esta pequeña ausencia, el control funciona a la perfección, en ocasiones incluso demasiado fino, porque el coche puede hacer un pequeño quiebro sin que nosotros podamos evitarlo. Lo que sí es cierto es que la cámara, en ciertos momentos, sobre todo en el cambio de marcha atrás y marcha adelante, se queda anclada, ofreciendo puntos muertos que nos pueden acarrear problemas en los mayores momentos de tensión.
Curiosamente a la versión de PS2 se ha añadido un nuevo factor. Una especie de botón que ralentiza todo el proceso. No es algo que pueda parecer necesario, pero es bonito Gráficos Wreckless en su versión de Xbox era un juego que ofrecía unos gráficos espectaculares y una jugabilidad que llegaba al aceptable. El problema es que al quitar los gráficos, el juego solo contiene esa jugabilidad aceptable que, en el caso de la PS2 gracias a la nueva cantidad de opciones, sobre todo el modo multijugador sube un pelín la nota
El problema es que no pasa de ahí, porque por primera vez vemos que la PS2 es una máquina que no puede con algo realizado para Xbox. Olvidaros de las cuidadas texturas para Xbox, de la gran cantidad de efectos, de las increíbles secuencias cinemáticas, olvidaros de todo eso, aquellos que hayáis visto la versión de Xbox, porque no existe. El juego no es que este mal gráficamente, pero si comparamos versión por versión, parece que nos encontremos con un juego pobre, visualmente pobre.
Eso sí, gracias a la drástica reducción en los gráficos, el juego se mueve a una velocidad más que aceptable, algo que hay que destacar, puesto que la tasa de fotogramas se mantiene totalmente estable, para dar al juego una gran jugabilidad. Sonido El juego está en inglés, aunque la verdad, tampoco es necesario traducirlo, sobre todo porque las conversaciones en las escenas cinemáticas no influyen en el desarrollo de la misión y en este desarrollo, lo único que escucharemos será la música y los motores de los diferentes vehículos.
No se ha mejorado en exceso el juego en este sentido y probablemente tampoco lo necesite. Algunas melodías, eso sí, son bastante adecuadas al juego en sí.
Nuestra opinión Wreckless ya fue en Xbox un juego curioso que se metía de lleno en esa categoría de juegos en donde los gráficos era más destacables que la jugabilidad. En el caso de Ps2, esos gráficos hay que olvidarlos y la jugabilidad no es que haya mejorado en exceso. Eso sí, al menos se han introducido nuevas opciones, que le dan algo más de vida al juego en sí. Lo mejor Nuevas opciones, misma jugabilidad
Lo peor Los gráficos dejan entrever que la Ps2 no llega al nivel de Xbox en términos técnicos.
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